El mayor riesgo no es el corte de energía.
Es creer que estás preparado… cuando no lo estás.
La mayoría de fallas críticas no ocurren por apagones externos. Ocurren por deficiencias internas que pasan desapercibidas en el día a día.
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Sistemas mal dimensionados
Capacidad superada por la demanda real actual.
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Redundancias mal configuradas
Sistemas de respaldo que no entran en acción en el momento crítico.
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Mantenimiento reactivo
Reparar sobre el daño en lugar de prevenir la interrupción.
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Falta de pruebas reales
Certificaciones en papel que no soportan una carga de estrés real.


